Los Gigantes regresan a S.F. con la moral en alto

 

 

 

KANSAS CITY – A nadie le gusta sufrir una derrota, especialmente en el escenario de una Serie Mundial, pero los Gigantes de San Francisco retornan a casa con el Clásico igualado 1-1 y con la ventaja de que los tres siguientes encuentros serán en el AT&T Park, hogar de los campeones de la Liga Nacional.

“Es una batalla dura y nadie pensó que iba a ser de otra manera”, manifestó el jardinero derechoHunter Pence, uno de los baluartes de los Gigantes. “Es emocionante ser parte de una serie como ésta. Hay que seguir esforzándose. Nada se puede predecir en la pelota. Ni siquiera puedo decir de inmediato cuántos outs nos faltan”.

La Serie Mundial de 2014 se reanuda el viernes en San Francisco, con Jeremy Guthrie (13-11, 4.13 en la temporada, 0-0, 1.80 en los playoffs) en la lomita por los Reales de Kansas City y Tim Hudson(9-13, 3.57/0.0, 3.29) como abridor por los Gigantes, luego del desenlace por 7-2 del miércoles, bastante parecido al de 7-1 de la victoria de San Francisco en el encuentro inaugural.

Un partido que era bien parejo a lo largo de los primeros cinco episodios se convirtió en un juego de una sola calle cuando se derrumbó uno de los departamentos clave de los Gigantes, como lo es su cuerpo de relevistas.

“No queríamos eso, esperábamos ganar de nuevo”, declaró el relevista venezolano Jean Machí a una pregunta de LasMayores.com “No se nos dio, pero regresamos a casa para los siguientes tres partidos con la serie 1-1 y eso es bueno”.

Los Gigantes habían ganado 16 de los 18 partidos más recientes disputados en la postemporada y sacaron una ventaja con un cuadrangular del jardinero central Grégor Blanco comenzando el juego para igualar de nuevo en el cuarto capítulo, antes de tolerar cinco carreras en el sexto inning que definieron el encuentro.

El bambinazo de Blanco tiene matices históricos porque es apenas la 19na vez que alguien dispara un cuadrangular comenzando un partido de la Serie Mundial y la primera ocasión que un pelotero de los Gigantes da un batazo de esa naturaleza. Nadie pegaba un cuadrangular iniciando un partido del Clásico de Octubre desde que Dustin Pedroia lo hiciera para los Medias Rojas de Boston en el primer desafío de 2007 frente a los Rockies de Colorado.

La novena dirigida por Bruce Bochy había ganado siete partidos consecutivos en la Serie Mundial, una racha que comenzó en el cuarto partido del Clásico de Octubre de 2010. Era la sexta racha exitosa más larga de la historia de la finalísima beisbolera.

“No fue un día bueno para nuestro bullpen, pero esperamos que el viernes sea mejor”, describió Machi. “Hay que darle crédito a los bateadores de ellos. Yo salí a buscar una doble matanza, pero no fue así. Le tiré dos sinkers [a Billy Butler] y el siguiente lanzamiento se me quedó en el medio”.

Ese sexto tramo de los Gigantes culminó en un remolino de emociones cuando el veloz relevistaHunter Strickland se metió en un intercambio de palabras con el receptor venezolano de los Reales, Salvador Pérez, luego de que el también venezolano Omar Infante pegase cuadrangular.

“Me dejé envolver por el momento y no pude controlar mis emociones de la forma como debí hacerlo”, manifestó Strickland, que ha tolerado cinco cuadrangulares en la actual postemporada. “No estoy orgulloso de lo que pasó”.

Jake Peavy, abridor de los Gigantes, lució dominante en algunos momentos del encuentro, pero se le embasaron los dos primeros bateadores en el sexto episodio y eso abrió los grifos para la reacción triunfal de los Reales.

“No jugamos muy bien a la pelota”, se autocriticó Peavy. “Uno nunca disfruta cuando sale de un inning dejando hombres embasados. Ahora nos vamos a casa con Tim [Hudson] en la lomita y le tenemos una fe grande. Ojalá yo tenga una nueva oportunidad”.

Entre las cosas positivas que le ocurrieron a los Gigantes en el segundo partido de la Serie Mundial de 2014 estuvieron las marcas de los relevistas Jeremy Affeldt y el boricua Javier López. Affeldt tiene ahora 19 partidos de postemporada en blanco, una racha apenas superada en la historia por el gran taponero panameño Mariano Rivera (23). López le sigue de cerca con 17 cotejos consecutivos sin permitir anotaciones en los playoffs.

Por su parte, el tercera base Pablo Sandoval conectó un doblete en el cuarto inning para extender a 25 su racha de juegos seguidos embasándose en la postemporada, una secuela apenas superada en la historia de las Grandes Ligas por las hilvanadas por su paisano Miguel Cabrera (31) y Chase Utley (27). El “Panda” venezolano está ahora igualado en el tercer lugar con Boog Powell.

Entre los aspectos no tan positivos, aparte de la derrota por supuesto, está el hecho de que Tim Lincecum, que no lanzaba en un juego desde el 28 de septiembre, salió del encuentro con rigidez en la espalda luego de brillar con 1.2 episodios perfectos, aunque el dirigente Bruce Bochy espera que se recupere para permanecer activo en la actual serie. Todo depende de cómo amanezca el jueves.

“Se nos escapó el juego en el sexto inning, cuando no pudimos sacar algunos outs, pero es bueno regresar a casa con la serie empatada”, describió Bochy. “Enfrentamos a dos buenos lanzadores y el muchacho [el dominicano Yordano Ventura] tiró buena pelota. De manera que nos recuperaremos para estar listos para el retorno a San Francisco”.

Por cierto que Blanco comenzó también exitosamente el miércoles el segundo partido de su carrera como primer bate al convertirse en el 19no pelotero que arranca un juego de Serie Mundial con un cuadrangular y el primero desde que Dustin Pedroia lo hiciera con los Medias Rojas de Boston en 2007.

 

 Manolo Hernández Douen / LasMayores.com 

MADISON BUMGARNER vs LOS “MEJORES RELEVISTAS DE LA HISTORIA”

Madison BumgarnerPor Andrés Pascual

¿De qué sirve un buen relevista cuando hereda una desventaja cuyo team no podrá remontarla? Ese es parte del problema del beisbol, si el abridor no puede contener durante por lo menos 6 ó 7 innings…

Desde que la clasificación de los comodines se hizo realidad en las Mayores, incluso con aquellos Marlins del 2003, que derrotaron a unos Yankees que presagiaban el presente de lamentos y frustraciones que los absorbe, por lo general la Serie Mundial no resulta todo lo atractivo-competitiva como jugaron ese tipo de novenas durante el calendario para ganar su participación.

El primer encuentro de este otoño, celebrado en Kansas City, fue una muestra del desnivel de juego por el marcador desproporcionado de 7-1 por San Francisco que, nadie lo dude, atenta todavía más contra la teleaudiencia.

Resulta que en el juego de pelota, para que un club rápido pueda correr el cuadro, deben embasarse sus bateadores, para exhibir su velocidad desde home a primera, necesitan enfrente un pitcher cuyos lanzamientos sean fáciles de conectar por el suelo. Todo lo que no fue Madison Bumgarner, pitcher estilo antiguo cuya escopeta no hace sonar la mascota con disparos de 100 m/h que, se sabe, no hacen estrellas a los serpentineros si carecen de control, de inteligencia, de coraje y de otros lanzamientos efectivos en curvas y cambios.

En 1959, el Chicago Medias Blancas llegó a la Serie Mundial con la auréola de haber brindado cátedra sobre cómo se jugaba al beisbol, hacía 2 años que intimidaban al cuadro y a los jardineros contrarios en la Americana; porque, cualquier parpadeo lo convertían en una base más, en un robo, o en un quieto en primera, verdad que al Clásico llegaron sin su 1era pieza de importancia a la ofensiva, porque Al López nunca escondió su desagrado por Miñoso y le sugirió su traslado a la gerencia, pero, en el cambio con Cleveland, adquirieron a un HOF que, ese año, ganó más de 20 y el CY Young: Early Wynn; además, Aparicio, Fox y Landis parecían con suficiente gasolina como para hacer favorito al club del Joven Circuito.

En la Serie Mundial se desinflaron, no pudieron correr contra John Roseboro ni llegar primero que el disparo de Gilliam, de Maury Wills o de Charles Neal, tampoco alcanzar otra base porque el Duke estuviera avejentado, para apoyarlo estaba Tommy Davis; el pitcheo los maniató y la produción por el cuadro fue exigua ante los envíos de Drysdale, Podres, Craig, McDevitt o Koufax, más Larry Sherry trabajando de forma imponente.

Ganaron los Esquivadores en un estadio de football preparado para el evento, de tal forma malo, que pudiera decirse que fue un desastre: 250 pies por el jardín izquierdo y una malla para encubrir con la altura el regalo que suponía para bateadores de poder derechos como Hodges, Lollar o Al Smith.

Los Dodgers corrieron más porque se embasaron más y la receptoría de los perdedores se vio impotente ante el veloz ataque “guerrillero” de Maury Wills, Gilliam, Neal, Davis o el propio Roseboro.

Esta Serie 2014 rememora aquella de hace 55 años, cuando un club que asistió al Clásico con etiqueta de campeón se destiñó de tal forma que lucieron casi ridículos por la forma como los maniataron.

Aunque no existía la difusión de hoy y en el Oeste solo estaban los Dodgers y los Gigantes, porque no se saturaba al público con 32 equipos, partidos interligas y tantas seriecitas de postemporada como juegos tiene el calendario regular, aquella Serie Mundial tampoco fue exitosa por una razón: NO ESTUVIERON LOS MULOS, la única medicina con poder “curador” para todos los usuarios, a quienes les perdonaban cualquier cosa, desde venderle a Vic Power a los A’s, hasta prescindir de los servicios de Bob Cerv en medio de una campaña que concluyó exitosamente en Kansas City en cantidad de jonrones conectados.

Por el momento, ojalá se arregle, tal vez Gigantes y Reales no resulten en el terreno los ejecutores del buen beisbol como jugaron durante la temporada; hasta ahora, lo mejor ha sido Bumgarner, que no es relevista, sino abridor, y dio una clase maestra de cómo se domina a un club pobre en el bateo, que corre mucho, pero que no lo pudo demostrar porque apenas llegaron a primera sus bateadores.

Por lo que se vio en el primero, sin compromiso, los de San Francisco pudieran terminar rápido, sin dejarle un juego de ganancia a los peloteros después que separen para causas humanitarias lo recaudado en los primeros 4.

Se está jugando el segundo, vamos a rezar porque la serie se nivele en calidad de juego y no concluya tan desniveladamente que haga exclamar al fanático: ESTO NI ES PELOTA, NI ES SERIE MUNDIAL, NI SON LAS GRANDES LIGAS NI NADIE SABE QUÉ SON REALMENTE…

K.C. supo responder en casa para empatar la serie

KANSAS CITY — Cuando los Gigantes le quitaron el invicto de esta postemporada a los Reales el martes en el Juego 1 de la Serie Mundial, los seguidores de Kansas City se preocuparon por cómo respondería el equipo luego de perder su primer partido desde el 27 de septiembre.

El miércoles, la respuesta fue contundente. Los Reales le ganaron de manera convincente a San Francisco por 7-2 para igualar las hostilidades a una victoria por bando, con la serie trasladándose a San Francisco para los Juegos 3, 4 y 5.

“Se lo dije a todos”, proclamó el torpedero venezolano de Kansas City, Alcides Escobar, quien se fue de 4-2 con una empujada el miércoles y había pronosticado una buena reacción de su equipo para el segundo choque.

Cinco de las siete carreras de los Reales en el Juego 2 fueron producto de batazos de bateadores venezolanos-dos cada uno de Salvador Pérez y Omar Infante, más el de Escobar. En los dos encuentros de la serie, seis de las ocho anotaciones de Kansas City han sido productos de batazos venezolanos.

“Cada día me siento más orgulloso de mi país y de todos los venezolanos que estamos acá, no solamente de nosotros tres, sino también del equipo entero”, comentó Escobar. “Hemos luchado desde el Spring Training para estar aquí en la Serie Mundial”.

La culminación del ataque ofensivo de los Reales fue un cuadrangular de Infante, que fue parte de una reacción de cinco anotaciones del equipo en el sexto episodio. El batazo frente al relevistaHunter Strickland fue el primer vuelacercas de su extensa experiencia en postemporada. De hecho, el infielder llevaba 144 turnos al bate en playoffs/Serie Mundial sin irse para la calle antes de su tablazo del miércoles.

“Ese jonrón significa mucho para mí”, dijo Infante, quien se convirtió en el séptimo jugador venezolano en la historia de Grandes Ligas en conectar un cuadrangular en un Clásico de Otoño. “No he venido bateando muy bien en la post-season, pero estoy tratando de dar lo mejor de mí en la Serie Mundial. Hoy, gracias a Dios, me dio resultados.

“Para nosotros fue muy importante. Empatamos la serie con San Francisco”.

En el pitcheo, el novato dominicano Yordano Ventura puso de su parte para mantener en juego a los Reales. Después de permitirle cuadrangular a Grégor Blanco para abrir el partido-Blanco, por cierto, se convirtió en el sexto venezolano en dar HR en un juego de Serie Mundial, antes del bambinazo de Infante-Ventura se repuso para conceder una sola vuelta más en su presentación de 5.1 entradas.

“Uno siempre tiene un propósito”, dijo Ventura. “Toda la temporada estuve trabajando con el propósito de ayudar al equipo a ganar”.

En cuanto a su mentalidad después del cuadrangular de Blanco, el diestro insiste en que dicho batazo no cambió su plan de juego. Los resultados así lo demuestran.

“Es el primer bateador del juego. No puedo ponerme a tirarle una curva tras otra. Le tiré mi recta”, afirmó Ventura al hablar del turno de Blanco en la primera entrada. “Después de que dio el jonrón, yo lo que quería hacer era seguir tirando strikes en el juego.

“Si tú vas a tirar strikes, algo va a pasar en el juego. Eso es lo que yo hago, tiro strikes”.

Efectivamente, Ventura tiró suficientes strikes para entregarle el partido al excelente bullpen de los Reales con el juego aún en la línea. De ahí se encargaron los bates y el relevo del “trío terrible” de Herrera, Wade Davis y Greg Holland para frenar la ofensiva de los Gigantes para los últimos 3.2 innings.

Herrera se adjudicó la victoria. Al dominicano se le escapó el significado histórico de su triunfo, el primero para un pitcher de los Reales en el Clásico de Otoño desde que Bret Saberhagen ganó el Juego 7 de la Serie Mundial de 1985.

“Me siento súper contento”, dijo el lanzallamas. “Teníamos 29 años que no ganábamos un juego de Serie Mundial y fui el primero que lo gané hoy. Me siento súper emocionado. Hoy vinimos con la energía y la confianza de que vamos a ganar la corona este año”.

Ahora sí, dichas aspiraciones se ven mucho más posibles ahora que Kansas City empató la serie y evitó caer abajo 0-2 rumbo al Área de la Bahía en California.

“Ahora vamos a una nueva serie en San Francisco”, dijo Infante.

David Venn / LasMayores.com

La ofensiva de Reales empata la Serie Mundial

KANSAS CITY, Missouri — Los Reales de Kansas City supieron tener amnesia para responder a su primera derrota en la postemporada de 2014 y propulsados por sus bates venezolanos y la recta humeante de un relevista dominicano emparejaron la Serie Mundial contra los Gigantes de San Francisco.

Los venezolanos Salvador Pérez, Omar Infante y Alcides Escobar se encargaron de producir cinco carreras para que Kansas City derrotase el miércoles 7-2 a los Gigantes, asegurando que el Clásico de Otoño se traslade a San Francisco igualada 1-1.

Pérez e Infante fueron claves para liquidar en el sexto capítulo, el primero con un doble que remolcó dos carreras y el segundo con un jonrón que produjo un par más.

Mientras el brillante bullpen de los Gigantes naufragó en el sexto, el dominicano Kelvin Herrera comandó al monstruo de tres cabezas de los Reales al neutralizar a San Francisco en un enfrentamiento que se puso picante cuando Pérez y el relevista Hunter Strickland se encararon.

Tras un día de descanso, la Serie se reanudará el viernes en el AT&T Park de San Francisco para los siguientes tres partidos. Jeremy Guthrie abrirá por los Reales contra Tim Hudson.

“Podemos subirnos al avión más tranquilos”, dijo Pérez. “Nadie quería irse 2-0 abajo”.

En el primer juego, los bateadores de los Reales no fueron oportunos en los pocos pasajes que pudieron amenazar y cayeron mansamente 7-1 ante Madison Bumgarner. Pero la historia fue distinta en el segundo duelo, al descargar una ofensiva de 10 hits.

Fue una respuesta enfática a la interrogante sobre si un equipo en el que la inmensa mayoría de sus integrantes no tiene experiencia en la Serie Mundial sabría reaccionar tras sufrir su primer tropiezo en nueve juegos de postemporada.

Pero los Reales tienen personalidad y, de hecho, la reacción se puso en marcha tras la culminación del primer duelo, cuando Pérez llevó la voz cantante al arengar a sus compañeros y advertir que el día siguiente sería distinto.

Y así lo fue ante el delirio de sus fanáticos en el estadio Kauffman, reponiéndose al impacto del jonrón del venezolano Gregor Blanco ante el novato dominicano Yordano Ventura para abrir el segundo juego.

La réplica de los Reales se produjo en el segundo acto mediante un doblete remolcador de Escobar y un sencillo productor de Billy Butler para irse arriba 2-1, su primera ventaja en la serie.

Pero un doble de Brandon Belt remolcó a Pablo Sandoval con la anotación que puso el 2-2 en el cuarto episodio.

Luego de retirar a 10 bateadores en forma consecutiva, Peavy recibió un sencillo deLorenzo Cain y concedió un boleto a Eric Hosmer en el sexto.

El piloto de los Gigantes Bruce Bochy empezó un carrusel de relevistas en un infructuoso intento de sofocar la sublevación.

Jean Machí fue el primero en subir al montículo, pero Butler saludó al venezolano con un sencillo al izquierdo y Cain anotó desde segundo tras el débil tiro del jardinero Travis Ishikawa.

Luego que el zurdo puertorriqueño Javier López dominó a Alex Gordon con un elevado al izquierdo, Bochy apeló al novato Strickland para enfrentar a Pérez. Strickland puede soltar rectas que acarician las 100 millas por hora, pero todavía no refina su comando y un lanzamiento descontrolado permitió que los corredores se colocasen en segunda y tercera.

Mesa servida para que el doble de Pérez por el central-izquierdo remolcara a Hosmer y Terrence Gore, para el 5-2.

Acto seguido, Infante pescó una recta de 98 mph y depositó la bola en las gradas del izquierdo, el quinto jonrón que permite Strickland ante 23 bateadores en esta postemporada.

Mientras Infante recorría las bases, Strickland y Pérez se gritaron mutuamente.

“A lo mejor estaba frustrado y enojado”, señaló Pérez. “No le gustó que le bateara el doble y se me quedó mirando en la segundo base. Después, Omar pegó su palo y él se me queda mirando en el plato, que me fuera de ahí. Ahí fue que le dije: ‘no me puedes tratar de esa manera. Métete con Omar, él te dio el jonrón’. Por eso pasó lo que pasó”.

Las casetas se vaciaron, pero nadie se entró a golpes y Strickland fue relevado por Jeremy Affeldt.

San Francisco empató un récord de la Serie Mundial con sus cinco lanzadores empleados en el sexto.

Por tercera apertura seguida en la postemporada, Ventura se fue sin decisión en la postemporada. El derecho de 23 años, primer abridor dominicano en un Clásico de Otoño desde Pedro Martínez con los Filis en 2009, toleró dos carreras y ocho hits en cinco innings y un tercio.

De todas formas, el crédito de la victoria acabó en manos dominicanas, las del derecho Herrera, uno de los tres relevistas de los Reales que tiran 100 mph.

Herrera salió bien librado de un aprieto con dos en circulación y un out en el sexto. Ocho de los nueve lanzamientos que empleó en ese inning alcanzaron o rebasaron las 100 mph. También sorteó un apuro en el séptimo al conceder un par de boletos.

Wade Davis tiró un octavo perfecto. Pese a la amplia ventaja, el cerrador Greg Holland se encargó del noveno. Tras permitir un sencillo con dos outs a Brandon Crawford, Holland ponchó a Blanco para poner fin al juego.

“No quisimos tomar ningún tipo de riesgo”, señaló el mánager de los Reales Ned Yost.

La derrota puso fin a la racha de siete victorias seguidas de los Gigantes en Series Mundiales, que se remontaba al cuarto juego de la edición de 2010.

“Nos vamos empatados, pero nos pusimos codiciosos”, indicó el mánager de los Gigantes Bruce Bochy. “Sabemos que será una serie muy apretada”.

Sandoval abrió el cuarto de los Gigantes con un doble al central y luego anotó con el doble de Belt. El hit del venezolano Sandoval estiró a 25 su racha de juegos consecutivos embasándose en postemporada, la tercera más larga en la historia.

Al principio, el jonrón de Blanco dio la impresión que los Gigantes viajarían de vuelta a casa con una amplia ventaja. Con su batazo por el derecho, Blanco se convirtió en el décimo jugador que abre un juego de la Serie Mundial con un jonrón.

Por los Gigantes, los venezolanos Gregor Blanco de 4-1 con una anotada y una producida, Sandoval de 4-1 con una anotada.

Por los Reales, los venezolanos Alcides Escobar de 4-2 con una impulsada, Pérez de 4-1 con una anotada y dos empujadas, Infante de 3-2 con dos anotadas y dos producidas.

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¿Qué importa si Salvador no batea?

Salvador Pérez comenzó la Serie Mundial con apenas cuatro hits y .118 de average en octubre.

Era inevitable que surgieran críticas. Una parte de la fanaticada ha dicho, sobre todo en las redes sociales, que el carabobeño no ha hecho mayor aporte a la causa de los Reales.

Pocas afirmaciones son más falsas que esa.

Pérez metió a Kansas City en la serie divisional con el batazo que empujó la carrera de la victoria en el extrainning contra los Atléticos, en la serie de los comodines. No estarían los monarcas en el clásico de otoño de no ser por aquel swing descolgado y sortario, ante un slider que se escurría lejos del home, que encontró al antesalista Josh Donaldson inusualmente lejos de la raya.

Pero ese no es el motivo por el que resulta falso acusar de improductivo al receptor.

El venezolano puede hacer daño con su ofensiva. Ha incrementado sus jonrones y tubeyes año a año, desde 2011, llegando a 17 y 28 en esta campaña, y su OPS de .748 es más que adecuado para un catcher, especialmente uno con apenas 24 años de edad.

Ese no es el punto. El punto es que los tablazos que dé son un bono. Pérez es Guante de Oro en la Liga Americana y serio candidato a repetir. Es uno de los mejores caretas defensivos del beisbol, pese a su juventud.

En su carrera ha puesto out en intento de robo a 33 por ciento de los corredores que salen en busca de otra almohadilla. El promedio de la liga en ese lapso es de 26 por ciento. Y tiene un tope personal de 42 por ciento en 2012, cuando fue lideró la Americana.

Pérez, además, ya es dueño de los récords de corredores sorprendidos fuera de las almohadillas tanto en una zafra como en la historia de los monarcas. Y para mayor mérito, es el hombre que conduce un bisoño staff de lanzadores, con algunos de los mejores relevistas del momento.

Al valenciano se le ve con los aperos puestos, dando saltos fuera del dugout, felicitando de primero a cada compañero que anota. Es un líder en la cueva, otro aspecto invalorable. Pero sobre todo, y gracias a la habilidad con que defiende, es de esos peloteros que puede cambiar la historia de un juego sin necesidad de batear. Eso vale oro.

El Emergente

Por Ignacio Serrano

Cuando la Serie Mundial era hasta a nueve juegos

Coral Gables, Florida (VIP-WIRE).-

“Dale a los demás todos los consejos que tú no quieres acatar”… Dick Secades.-

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Hoy es día del correo, como cada miércoles.

Ricardo Durán, de Maracaibo, pregunta…: “¿Hasta cuándo se jugó la Serie Mundial a máximo de nueve juegos, y por qué redujeron ese número?”.

Amigo Lico…: La actual secuencia de la Serie Mundial comenzó en 1903, a cinco victorias en nueve oportunidades. Ese año ganaron los Peregrinos, hoy Medias Rojas, a los Piratas, en ocho fechas. En 1904 no hubo Serie por protesta de la Liga Nacional. En 1905 se reanudaron, pero a ganar cuatro de siete juegos, porque a nueve terminaban con intenso frío y nieve. En 1919 decidieron volver al máximo de nueve, experimento que fue tolerado solamente tres años. En 1922 regresaron a las cuatro victorias en siete chances, y hasta hoy.

José A. Córdova M. de Mexicali, pregunta…: “¿Por que las formaciones defensivas especiales solo las presentan frente a bateadores zurdos?”.

Amigo Cheché…: También las ha habido frente a derechos. Lo único que importa es si tiene mucho poder, especialmente para un lado del campo.

Gilberto Urriechi, de Barquisimeto, pregunta…: “¿Qué sabe del pelotero cubano Pedro José Rodríguez?”.

Amigo Gil…: Cheíto Rodríguez ha sido el mejor jonronero de Cuba. Pero a los 29 años, en 1985, cuando había sacado 286 batazos en los campeonatos de la isla, y suponían que llegaría a 500, fue suspendido por tres años, debido a que le encontraron unos dólares, y eso estaba prohibido. Cheíto siempre ha dicho que ese dinero se lo regaló “un amigo tercera base venezolano”. Cuando terminó su castigo quiso regresar, pero ya no tenía las facultades necesarias.

José Gómez, de Banning, California, pregunta…: “¿Cuántos juegos ha ganado Bruce Bochy y cuantos ha perdidos?”.

Amigo Pepe…: Bochy ha ganado mil 618 juegos frente a mil 604 derrotas en 20 temporadas, 12 de esas con los Padres, 951-975; en las ocho uniformado de Gigante, 667-629. Tiene cinco títulos de playoffs, cuatro de la Liga y ha ganado dos Series Mundiales.

Hernán Torrealba, de Valencia, pregunta…: “¿Qué cree si se implementara un mecanismo para que la zona de strike deje de ser apreciada de manera subjetiva por cada umpire?. Podría ser tecnológico… Y una información para Ud. Ya se avanza en el anteproyecto del estadio para beisbol de Valencia”.

Amigo Nando…: Major League Baseball ha logrado bastante en la labor de uniformar la zona de strike tal y como la describe y ordena la Regla 2:00. Nada sentenciará los strikes como los umpires… En cuanto al anteproyecto del estadio, si en Venezuela se hubieran concluído las obras de todos los anteproyectos, tendríamos un país asombroso. Nada más échale un vistazo a la abandonada obra del ferrocarril de Puerto Cabello, que tienes allá mismo.

Ahora en juanvene.com, el archivo de estas columnas y mucho más.

Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.

Jbeisbol5@aol.com
@juanvene5
Juan vene

PAN PA’HOY Y HAMBRE PA’MAÑANA: LA SERIE MUNDIAL 2014

MLB: ALDS-Los Angeles Angels at Kansas City RoyalsPor Andrés Pascual

El ambiente está confuso: montañas de dinero desperdiciadas en nóminas que valen hoy menos que una vaca muerta de brucelosis y otras tan exiguas y pobres que no son suficientes ni para comprar una cebolla en Cuba, PERO CUYO VALOR DE INVERSIÓN CRECIÓ Y, SI FUE EN APUESTAS, REVENTARON AL BANCO.

El Kansas City estará en la Serie Mundial (que deben separarla bien de las otras seriecitas que efectúan para recoger lo que el antiguo Clásico de Octubre no puede por la pérdida del rating) contra los Gigantes, que también clasificaron como comodines, pero, supuestamente, fueron un club a tener en cuenta en su división.

Con San Francisco sucede algo raro, el gran público del club está en la Costa Este, Nueva York tiene más fanáticos de esta novena que California, es conocido que, cada vez que se cumple otro año del traslado, algunas emisoras radiales de la Gran Manzana levantan la bandera con la inscripción DEVUÉLVANNOS LO QUE NOS ROBARON, especie de grito o última voluntad de quienes nada han podido hacer durante más de 55 años por regresar al club al terreno original. Es la nostalgia de una época irrepetible en todo, con énfasis en el pasatiempo que, desde hace rato, parece que dejó de ser nacional.

La política de los Gigantes en el Oeste ha sido errática: no solo llegaron en segundo lugar, sino incapaces de aplicarse de acuerdo al mercado californiano, entonces han importado sus jugadores de Venezuela, Dominicana o de la minoría negra, quienes, por buenos que hayan sido, como actividad mercantil, ha resultado un sacrificio de la asistencia, de la popularidad y de la sintonía nacional, porque California significa MÉXICO, por donde quiera que se vea y, salvo un par de figuras de relativa clase, nada han descubierto los buscadores (ni les ha interesado), en el último país del Norte continental al sur de la frontera.

Una serie entre Gigantes y Reales no tiene un ápice de rivalidad tradicional, el ex club de Polo Grounds es una de las franquicias veteranas de verdadera representación simbólica del Viejo Circuito, comenzando porque se negaron a jugar la Primera Serie Mundial contra Boston, ya que “ni tiene clase ni personalidad…”; fue el equipo que tuvo como director durante 31 años al Napoleón del Béisbol, John McGraw, el hombre que enseñó cómo se hacía la transición de la “era de la bola muerta” a la “bola viva”, que reajustó el trabajo de los pitchers, de los jugadores del cuadro y de los jardineros a la novedad y que puso de moda el “bateo y corrido” o hit and run.

También fue contra los Gigantes que, en 1908, por la marfilada de Fred Merkle, bisoño inicialista de 19 años con muy poca experiencia de juego entonces, triunfaron los Cachorros en la Liga Nacional y se impusieron a los Tigres de Detroit en el último Clásico de Octubre que ganaron.

Con esa franela brillaron Mathewson, Terry, Mel Ott, Hubbell, Willie Mays, McCovey, Cepeda… con ellos lanzó el Divino Loco Rubén Gómez y Adolfo Luque se convirtió en el pitcher de más edad en ganar un juego de Serie Mundial, cuando derrotó como relevo a los Senadores de Washington en 1933, además, PAPÁ MONTERO fue entrenador de lanzadores varios años en los 30’s y los 40’s y Alex Pompez jefe de los buscadores para Horace Stonehan en la region caribeña.

Los Reales de Kansas City van a su tercera experiencia de “postemporada”, con ellos jugó toda su carrera uno de los mejores bateadores del beisbol, George Brett; son un club de expansión con poca historia contribuyente al anecdotario de interés de las Grandes Ligas, pero le permitieron al cubano José Cardenal cerrar su brillante carrera de 19 años en las Mayores con hit en el 9no, en un amago infructuoso contra los Phillies de Filadelfia en la Serie Mundial de 1980.

Alrededor de Kansas City se escriben montañas de elogios hoy, no porque concuerde la razón con el merecimiento, sino porque sorprendieron a un público y a una crónica que se les había olvidado cómo se jugaba a la pelota, que, entre la mentira de 3 temporadas con 60 bambinazos por un pelotero, una campaña de 73, un alfeñique como Brady Anderson dando 59 y los laboratorios a toda máquina, ni recordaban que su belleza y efectividad está en en el pitcheo, en la velocidad en el corrido de las bases, en la pimienta, en la pasión… que cuando se aplica a través del toque de bola, del hit and run o del avance “a una base más” por el tiro atropellado y desviado, se descompensa al pitcher, creándole preocupaciones que lo pueden descontrolar, como la vigilancia obligada de la base donde haya alguien anclado, porque no puede darse el lujo de despreocuparse con un lanzamiento tan malo que el receptor no pueda retener y porque cualquier roletazo al cuadro puede costar muy caro.

Con este sistema de juego, rutinario de la época cuando se jugaba al beisbol inteligente, con iniciativa personal sin tanto control “táctico-estratégico” sobre los peloteros, a quienes no les dejan espacio a la inteligencia y la intuición, por lo que dirigen autómatas sin voz ni para secarse el sudor; ni de números que, viéndolo bien, también mienten, ganó Kansas City el Joven Circuito. Y con un pitcheo capaz de dar cinco buenos capítulos más un relevo increíble por adecuado y efectivo, que pudo preparar bien para que cerrara mejor el encargado.

Pero, por comodines ambos, porque no establecerán diferendos sobre rivalidad tradicional, porque llegaron como eléctricos casi, a pesar de la clase de pelota ejemplar para tiempos mediocres que jugaron, no cumplirán las normas establecidas para hacer que esta Serie Mundial sea todo lo exitosa que debería, entonces volverá el número en rojo subido y el peligro de que, con esa justificación, la cadena FOX obligue a los destructores del juego a reconsiderar los fabulosos contratos que, si los reducen, resultarán en menores salarios para todo el mundo.

Hoy por hoy, por la costumbre generada en la falta de ética y principios de quienes asolan al deporte, estigma vigente, nadie puede predecir cómo afectaría cualquier recorte impuesto con lógica a los presupuestos, si beneficiaría o perjudicaría al pasatiempo, hasta ahí han llegado estos Padrecitos del BEISBOL ORGANIZADO de la actualidad…

Today in Baseball History: October 22nd

2006
On October 22, 2006, Detroit starter Kenny Rogers is embroiled in controversy when he pitches the first inning of Game Two of the World Series with a black smudge on his pitching hand. Television cameras zoom in on the spot, which Rogers claims is dirt, but which many felt was pine tar. The left-hander wipes off the substance and proceeds to pitch eight shutout innings as the Tigers defeat the Cardinals, 3-1. The outing runs Rogers” post-season streak of shutout innings to 23, the fourth-longest stretch in history.

1992
On October 22, 1992, legendary broadcaster Red Barber dies at the age of 84. Barber announced games for the Cincinnati Reds, Brooklyn Dodgers, and New York Yankees. In 1978, Barber and Mel Allen received the Hall of Fame’s first Ford C. Frick Award.

1986
On October 22, 1986, Gary Carter blasted a pair of home runs to lead New York to a 6-2 victory over the Red Sox at Fenway Park in Game Four of the World Series. The Mets won the Series in seven games.

1975
On October 22, 1975, the Cincinnati Reds finish off what some consider the greatest World Series ever by beating the Boston Red Sox, 4-3, in Game Seven. Future Hall of Famer Joe Morgan drives in the winning run in the ninth inning.

1974
On October 22, 1974, the New York Yankees and San Francisco Giants trade popular outfielders, drawing the ire of their fans. The Giants send Bobby Bonds to New York for Bobby Murcer. Bonds will play one season for the Yankees before being traded to the California Angels, while Murcer will last only two years with the Giants before being dealt to the Chicago Cubs

1972
On October 22, 1972, the Oakland A’s defeat the Cincinnati Reds, 3-2, to win their first World Series since the franchise’s move to California. Gene Tenace, named the MVP of the Series, drives in two of Oakland’s runs. Future Hall of Famer Jim “Catfish” Hunter earns the victory in relief

1967
On October 22, 1967, Kansas City A’s’ owner Charlie Finley hires Hall of Famer Joe DiMaggio as vice-president. “Joe D.” will also serve as a coach with the A’s.

1920
On October 22, 1920, eight members of the Chicago White Sox are indicted for “throwing” the 1919 World Series. Although considered heavy favorites to win the Series, the White Sox lost to the Cincinnati Reds in eight games.
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