Mánagers que han dir igido a sus hijos en Grandes Ligas

Por Fernando Conde
Experto de Béisbol

El sábado 13 de septiembre de 2014, por primera vez en la historia un mánager le entregó la pelota a su hijo pitcher en el montículo durante un partido de Grandes Ligas. Los personajes principales de esta efeméride única del béisbol fueron Bruce Bochy y su vástago Brett, quien esa noche debutó en las mayores como lanzador relevista de los Gigantes de San Francisco, en el AT&T Park ante 41.533 aficionados.

Esa estampa me hizo recordar aquella primera vez que vi a mi hijo de 9 años de edad, Fernando Samuel, en la práctica del kárate antes de representar a Venezuela en un torneo internacional efectuado en México. Por eso, puedo imaginar –y hasta certificar- el orgullo que sintió Bochy en su breve caminata de regreso al dugout de los Gigantes, en medio de la atronadora ovación del público que había sido advertido del acontecimiento a través de los altoparlantes del estadio.

Cal Ripken dos veces

La experiencia para un mánager de dirigir a su hijo en un campo de béisbol de Grandes Ligas, debe ser indescriptible e inigualable, pero sólo uno vio repetir ese momento en dos oportunidades: Cal Ripken padre como piloto de los Orioles de Baltimore, primero con su célebre hijo Cal Jr. (1985), el hombre récord de partidos jugados en forma consecutiva, y luego con Billy (1987), quien después de su retiro se convirtió en analista del estudio de la MLB Network y en toda una personalidad de la radio.

En total, han sido sólo siete los estrategas de Grandes Ligas que han tenido la dicha de estar al frente del mismo club en el cual jugó o juega un hijo suyo. Además de Bochy y Ripken, la lista la completan el legendario Connie Mack, quien posee la marca de mayor número de partidos ganados y de temporadas como piloto; Yogi Berra, Hal McRae, el dominicano Felipe Alou y Bob Boone. Ahora te invito a conocer a sus hijos y ese momento histórico que protagonizaron con sus avezados padres.

Earle Mack, primera y tercera base, cátcher

Fecha de nacimiento: febrero 1, 1890
Lugar de nacimiento: Spencer, Massachusetts, Estados Unidos
Mánager/padre (equipo): Connie Mack (Atléticos de Filadelfia)
Dirigido por primera vez por su padre: octubre 5, 1910
El momento: en la fecha de su debut, Earle jugó como receptor a la defensiva y bateó de 4-2, incluyendo un triple, con dos ponches. Los Atléticos cayeron 7-4 ante los Yankees de Nueva York. Ese fue su único partido en la temporada de 1910. Luego tomó parte en dos encuentros en 1911 y otro par en 1914. En dos oportunidades sustituyó a su padre Connie como piloto de los Atléticos, en 1937 y 1939, para registro global en este rol de 45-77.

Dale Berra, campocorto y tercera base

Fecha de nacimiento: diciembre 13, 1956
Lugar de nacimiento: Ridgewood, Nueva Jersey, Estados Unidos
Mánager/padre (equipo): Yogi Berra (Yankees de Nueva York)
Dirigido por primera vez por su padre: abril 10, 1985
El momento: Dale abrió en tercera base y bateó de 4-2, pero los neoyorquinos perdieron 14-5 con los Medias Rojas de Boston, en el mítico Fenway Park. Aquella temporada de 1985 fue la primera de dos campañas de Dale con los Yankees y la última como piloto de su padre Yogi, cuyo hijo había debutado en Grandes Ligas con los Piratas de Pittsburgh, el 22 de agosto de 1977, siendo Chuck Tanner su primer mánager en las mayores.

Cal Ripken Jr., campocorto y tercera base

Fecha de nacimiento: agosto, 24, 1960
Lugar de nacimiento: Havre de Grace, Maryland, Estados Unidos
Mánager/padre (equipo): Cal Ripken padre (Orioles de Baltimore)
Dirigido por primera vez por su padre: junio 13, 1985
El momento: Cal Ripken padre dirigió por primera vez a su hijo Cal Jr. en el único partido que manejó a los O’s, en la temporada de 1985, después que el equipo dejara en libertad a Joe Altobelli (29-26). En realidad, sirvió como mánager interino hasta el regreso de Earl Weaver (53-52). En aquel primer encuentro de los Ripken, Cal Jr. bateó dos dobletes en cuatro turnos, anotó dos y empujó dos, en una victoria 8-3 de los Orioles sobre los Cerveceros de Milwaukee, en el Memorial Stadium de Baltimore.

Billy Ripken, segunda y tercera base, campocorto

Fecha de nacimiento: diciembre 16, 1964
Lugar de nacimiento: Havre de Grace, Maryland, Estados Unidos
Mánager/padre (equipo): Cal Ripken padre (Orioles de Baltimore)
Dirigido por primera vez por su padre: julio 11, 1987
El momento: En la campaña de 1987, ahora Cal Ripken padre en calidad de mánager a tiempo completo, dirigió por primera vez a su hijo menor cuando hizo su debut en las mayores, en el Memorial Stadium de Baltimore. Billy bateó de 3-0 y recibió un boleto, mientras que en el mismo partido su hermano Cal Ripken Jr. falló cuatro veces. Fue la primera vez en la historia del béisbol de Grandes Ligas que un piloto dirige a dos hijos en un mismo encuentro. Los Orioles perdieron 2-1con los Mellizos de Minnesota.

Brian McRae, outfielder

Fecha de nacimiento: agosto 27, 1967
Lugar de nacimiento: Bradenton, Florida, Estados Unidos
Mánager/padre (equipo): Hal McRae (Reales de Kansas City)
Dirigido por primera vez por su padre: mayo 24, 1991
El momento: Brian McRae no ligó hits y se ponchó una vez en cuatro turnos legales, en el primer partido que jugó bajo la conducción de su padre, el cual perdieron los Reales 3-2 frente a los Mellizos de Minnesota, en el Metrodome Hubert H. Humphrey. Como pelotero activo, Hal McRae jugó 15 de sus 19 años en las mayores con el equipo de Kansas City, mientras su hijo Brian perteneció a este club en cinco de sus diez campañas en Grandes Ligas.

Moisés Alou, outfielder

Fecha de nacimiento: julio 3, 1966
Lugar de nacimiento: Atlanta, Georgia
Mánager/padre (equipo): Felipe Alou (Expos de Montreal)
Dirigido por primera vez por su padre: mayo 22, 1992
El momento: Felipe Alou se encargó de los Expos como reemplazo de Tom Runnells (17-20), ya iniciada la campaña de 1992. El piloto dominicano dirigió al club por primera vez el 22 de mayo del citado año. En el juego de ese mismo día, llamó a Moisés como corredor emergente y luego lo colocó en el leftfield a la defensiva por el puertorriqueño Iván Calderón, en partido ganado por los Expos 7-1 sobre los Bravos de Atlanta, en el estadio Olímpico de Montreal. Además de su hijo, Felipe es hermano de Jesús y Mateo Alou, primo de José Sosa y tío de Mel Rojas, todos ex jugadores de Grandes Ligas.

Aaron Boone, tercera y primera base

Fecha de nacimiento: marzo 9, 1973
Lugar de nacimiento: La Mesa, California, Estados Unidos
Mánager/padre (equipo): Bob Boone (Rojos de Cincinnati)
Dirigido por primera vez por su padre: abril 2, 2001
El momento: Bob Boone dirigió a su hijo por primera vez el Cinergy Field de Cincinnati, siendo piloto de los Rojos. En ese partido, que finalizó con triunfo de los Bravos de Atlanta 10-4, Aaron bateó un hit en cuatro turnos y se ponchó en una oportunidad. Su hermano Bret también jugó en las mayores, pero jamás bajo las órdenes de su padre. La dinastía de los Boone se inició con el padre de Bob, un destacado infielder llamado Ray, quien permaneció 13 campañas en Grandes Ligas, entre 1948 y 1960.

Brett Bochy, pitcher derecho

Fecha de nacimiento: agosto 27, 1987

Lugar de nacimiento: San Diego, California, Estados Unidos
M ánager/padre (equipo): Bruce Bochy (Gigantes de San Francisco)
Dirigido por primera vez por su padre: 13 de septiembre de 2014
El momento: en el sexto inning del partido que los Gigantes perdieron 17-0 ante los Dodgers de Los Ángeles, el mánager Bruce Bochy optó por traer desde el bullpen a su hijo Brett, quien debutó ese día en Grandes Ligas. Con tres hombres en base, dio boleto a José Uribe, antes de dominar a A. J. Ellis para cerrar el capítulo. En el séptimo, golpeó a Roger Bernardina, quien fue out forzado en segunda base mediante batazo de Dee Gordon, y luego ponchó al cubano Yasiel Puig, pero Scott Van Slyke logró conectarle jonrón de dos carreras. Concluyó la entrada y su primera presentación en ligas mayores con el out vía 4-3 de Joc Pederson. Como verás, Brett no estuvo muy afortunado, pero su nombre ya forma parte de la historia del juego, desde el mismo momento en que su padre como mánager entregó la bola a su hijo lanzador.

¿Y qué de mi hijo? Hace mucho dejó el kárate, hoy es un rockero con su propio grupo, quien está por obtener el bachelor degree en Ciencias del Ambiente en la Wayne State University, de Detroit, Michigan. Como verán, él no es jugador de béisbol ni yo mánager de un equipo de Grandes Ligas, pero el orgullo es el mismo

Lideres bateadores de las Mayores

Altuve llega a 209 hits y Astros doblegan a Indios

HOUSTON — El venezolano José Altuve conectó tres imparables para llegar a 209 en la temporada, y remolcó un par de carreras que permitieron a los Astros de Houston vencer el lunes 3-1 a los Indios de Cleveland.

Altuve, líder de las Grandes Ligas en el departamento de hits, está apenas a uno de empatar el récord de la franquicia, de 210, impuesto por Craig Biggio en 1998.

Las esperanzas de Cleveland, de obtener un boleto de comodín a la postemporada, se siguieron desvaneciendo, tras su cuarta derrota consecutiva. Los Indios comenzaron la noche cinco juegos atrás en la disputa por el segundo y último wild card.

Houston perdía por una carrera en el tercer acto, con corredores en segunda y tercera, cuando Altuve conectó un sencillo que impulsó a sus dos compañeros para colocar la pizarra en 2-1 a favor de los Astros.

El abridor de Houston, Collin McHugh (10-9) admitió cinco hits y una carrera sucia en seis entradas y dos tercios, para ampliar a seis su seguidilla de victorias en fila, la más larga de su vida. Abandonó la lomita después de que un rodado lo golpeó en el brazo izquierdo, en el séptimo capítulo.

Zach McAllister (3-7), abridor de los Indios, aceptó siete inatrapables y dos anotaciones en seis episodios, en lo que fue su primer inicio en las mayores desde el 31 de julio.

Por los Indios, los dominicanos José Ramírez de 3-0, Carlos Santana de 4-1 con una empujada. El brasileño Yan Gomes de 4-0.

Por los Astros, los venezolanos Altuve de 4-3 con una anotada y dos producidas, Gregorio Petit de 3-2 con una anotada.

Tigres vencieron a los Twins con par de estacazos

MINEÁPOLIS, Minnesota — Torii Hunter y Miguel Cabrera conectaron jonrones seguidos en la novena entrada para que los Tigres de Detroit se afianzaran en la punta de la División Central de la Liga Americana, al superar el lunes 8-6 a los Mellizos de Minnesota.

Los Tigres, que hilaron su cuarta victoria consecutiva, tenían una ventaja de 6-0 en la quinta entrada, pero la dilapidaron.

Joe Mauer conectó su segundo sencillo de dos carreras, para empatar el duelo por los Mellizos en el octavo inning.

Hunter encontró el primer lanzamiento de Casey Fien (5-6) en el noveno capítulo, y envió la esférica al bullpen, entre el jardín izquierdo y el central.

Dos lanzamientos después, Cabrera colocó una pelota casi en ese mismo sitio. Es la octava vez en la campaña que los Tigres batean bambinazos seguidos.

Kyle Ryan (2-0) se llevó la victoria al sacar el último out del octavo episodio, y el mexicano Joakim Soria convirtió su primera oportunidad de salvamento desde que fue adquirido por los Tigres, pese a permitir un doble de Kurt Suzuki en el comienzo del noveno inning.

Por los Tigres, los venezolanos Cabrera de 5-3 con tres anotadas y una impulsada, Víctor Martínez de 5-2 con una anotada y una empujada.

Por los Mellizos, los dominicanos Danny Santana de 4-2 con dos anotadas, Eduardo Núñez de 1-0. El puertorriqueño Kennys Vargas de 4-1. Los venezolanos Oswaldo Arcia de 3-1 con una anotada y una remolcada, Josmil Pinto de 1-0.

Angels ganan y aseguran boleto a la postemporada

ANAHEIM, California — Los Angelinos de Los Ángeles se convirtieron el lunes por la noche en el primer equipo de las Grandes Ligas en conseguir un puesto en los playoff, gracias a una jugada de cinco hits firmada por Matt Shoemaker en el octavo inning, en un triunfo 8-1 sobre los Marineros de Seattle.

David Freese y Brennan Boesch anotaron sendos jonrones para los líderes de la liga, los Angelinos (94-56), que redujeron a 3 su número mágico en la carrera de la División Oeste de la Liga Americana con su undécima victoria en 12 juegos. Los Ángeles tiene garantizado al menos un puesto de comodín para su primera postemporada desde 2009.

El dominicano Albert Pujols dejó el juego en la tercera entrada con un calambre en los isquiotibiales tras producir un doble de tres carreras en el turno de lanzamiento de Hisashi Iwakuma (14-8), en las primeras carreras de Los Ángeles.

Los Marineros (80-69), por su parte, descendieron dos partidos y quedaron detrás de Kansas City en la lucha por el segundo comodín de la Liga Americana, sufriendo su quinta derrota en seis juegos.

Por los Angelinos, los dominicanos Pujols de 2-0 con 3 impulsadas, y Erick Aybar de 4-0.

Por los Marineros, el cubano Kendrys Morales de 3-0.

El colapso de Oakland podría ser el peor de la historia

Atléticos de Oakland

En la mañana del 10 de agosto, los Atléticos de Oakland no solo tenían ventaja de 4 juegos sobre los Angelinos en el Oeste de la Liga Americana, sino que tenían la mejor marca en las mayores: 72-44, en ritmo para llegar a 96 victorias. Eran catalogados como el mejor equipo en todo el béisbol, con la ofensiva más prolífica (hasta ese momento), un bullpen dominante, y una rotación que acababa de ser mejorada con la adición del héroe de la pasada Serie Mundial Jon Lester.Seguro, los Angelinos habían ganado algo de terreno en la tabla de posiciones, pero Oakland lucía como una línea para ganar la división por tercer año seguido. ¿Llegar a los playoffs? Una conclusión inevitable, dado lo bien que había estado jugando Oakland y la enorme brecha en la tabla de posiciones entre los Atléticos y los equipos que podían estar involucrados en la contienda por los comodines — por ejemplo, Detroit, Kansas City y Seattle. En ese momento:Oakland 72-44
Detroit 63-51
Kansas City 62-53
Seattle 61-55Los Atléticos tenían ventaja de 9.5 juegos sobre los Reales, y de 11 juegos sobre los Marineros.Esta mañana, sin embargo, el número mágico de los Angelinos para asegurar el banderín del Oeste de la Americana había bajado a 5 partidos, y los Atléticos lucían como corredores de maratón que habían liderado a todos los corredores durante 20 millas, pero que ahora se habían quedado rezagados en el grupo trasero al llegar a la milla 25.La tabla de posiciones en los comodines (incluyendo a los Tigres, que lideran la Central de la LA, pero con apenas medio juego de ventaja sobre los Reales):Detroit 81-66
Oakland 81-66
Seattle 80-66
Kansas City 80-66Los Atléticos han perdido 22 de sus pasados 31 juegos y han dejado perder 10.5 juegos en la tabla de posiciones en poco más de un mes. Ellos se han colocado a si mismos para sufrir el peor colapso en la historia del béisbol, con todo respeto a los equipos que han ostentado anteriormente ese título — los Dodgers de Brooklyn de 1951, los Filis de Filadelfiade 1964, los Medias Rojas de Boston de 1978, los Mets de Nueva York de 2007 y los Medias Rojas y los Bravos de Atlanta de 2011.Si los Atléticos del 2014 no logran llegar a los playoffs, no solo se habrán desplomado de la cima en la tabla de posiciones, sino que habrán fallado en caer en las dos redes de seguridad que no estaban disponibles para esos otros equipos — los puestos de comodín.En la mañana del 12 de agosto de 1951, los Gigantes tenían marca de 59-51, a 13 juegos detrás de los Dodgers, 15 en la columna de derrotas; en las siguientes seis semanas, ellos cerraron la temporada con una increíble racha en la que jugaron para 37-7, lo que los llevó a una miniserie de tres partidos. Los Dodgers jugaron para 26-22 — un poco por encima de .500 — así que no fue tanto que Brooklyn se cayera, sino que los Gigantes simplemente dejaron de perder.Luego de terminar la temporada regular con marcas idénticas de 96-58, los Dodgers y los Gigantes jugaron una serie de tres juegos que terminó con el famoso batazo de cuadrangular de Bobby Thomson. Los Dodgers del 51 terminaron la temporada con marca de 97-60, el segundo mejor record en la Liga Nacional, compuesta por ocho equipos. Pero solo un equipo de cada liga calificaba a la postemporada en ese momento.En 1964, los Filis tenían ventaja de 6.5 juegos restando 12 partidos. Sin embargo, Filadelfia perdió 10 juegos consecutivos, antes de ganar los partidos 161 y 162, para terminar con marca de 92-70 — un juego detrás de los Cardenales, el único equipo entre los 10 que componían la Liga Nacional que avanzó a la postemporada. Los Filis terminaron empatados con el segundo mejor record en la liga, con Cincinnati, pero en una era en la que no habían puestos de comodines, no habían redes de seguridad.En la mañana del 19 de julio de 1978, los Yankees tenían marca de 47-42, a 14 juegos de los Medias Rojas. Pero en el resto de la temporada regular, Nueva York jugó para 52-21, un porcentaje de victorias de .712. Del 19 de julio al 1 de octubre, Boston tuvo record de 37-35 — por encima de los .500 — pero los Medias Rojas perdieron sus últimos seis partidos de la temporada ante los Yankees, perdiendo el liderato de la Liga Americana el 13 de septiembre.Pero los Medias Rojas se recuperaron para ganar sus últimos ocho juegos para alcanzar a los Yankees el 1 de octubre, forzando a un juego de desempate que fue ganado por Bucky Dent. El record final de Boston: 99-64, el segundo mejor en todo el béisbol. Pero cada liga tenía dos ganadores divisionales, y sin comodines, por lo que Boston no avanzó a la postemporada.El 12 de septiembre de 2007, los Mets de Nueva York tenían ventaja de siete juegos sobre los Filis en el Este de la Liga Nacional, en un verano que se había desarrollado bastante parecido al del 2014, con mucha paridad a lo largo del béisbol. Ese día, solo los Medias Rojas tenían porcentaje de victorias por encima de los .600; los Mets tenían marca de 83-62, con el mejor porcentaje de la Liga Nacional, .572.Lo que pasó después vivirá por siempre en la mente de los fanáticos de los Mets. Una racha de cinco derrotas le permitió a los enrachados Filis recortar la ventaja a 1.5 juegos, y luego que los Mets se las arreglaran para estabilizarse por poco tiempo, con cuatro victorias en cinco juegos, Nueva York se desmoronó, al perder seis de sus últimos siete. Al final de la temporada, los Mets terminaron con marca de 88-74, con el sexto mejor record en la liga. Los Rockies y Padres quedaron empatados con el cuarto mejor record y jugaron un partido de desempate por el comodín. Incluso si hubiesen existido dos puestos de comodín, los Mets del 2007 se habrían quedado fuera.

Jeter Ellsbury Yankees Medias Rojas

AP Photo/Bill KostrounLos Medias Rojas del 2001 experimentaron un colapso masivo al final de la temporada.

Los Medias Rojas del 2011 nunca lideraron el Este de la Liga Americana por más de tres partidos luego del receso del Juego de Estrellas; ellos llegaron a su mejor marca el 31 de agosto, con record de 83-52, 1.5 juegos por encima de los Yankees en la división, pero con nueve juegos de ventaja sobre los Rays y 10.5 sobre los Angelinos, quienes tenían el quinto y sexto mejor record en la Liga Americana, respectivamente.Boston simplemente perdió la vida luego de esto, al perder 20 de sus siguientes 27 encuentros, incluyendo una derrota en Baltimore donde fueron dejados tendidos en el terreno de forma memorable el 28 de septiembre. Al final de la campaña, Boston terminó con 90-72, el quinto mejor record de la Liga Americana; con dos comodines, los Medias Rojas habrían entrado a los playoffs.La desintegración de los Bravos en la temporada pasada se asemejó a la de Boston, aunque la contienda de Atlanta estaba centrada en el comodín; los Filis se quedaron con el banderín del Este de la Nacional. Luego de la jornada del 1 de septiembre, los Bravos estaban a 7.5 juegos de la cima en la división, pero con ventaja de 3.5 sobre Arizona en el comodín sobre San Luis.Sin embargo, Atlanta perdió 18 de sus últimos 26 partidos, para terminar con marca de 89-73; si hubiese habido un segundo puesto de comodín, los Bravos se habrían quedado con él.Luego de la derrota de Oakland el viernes en la noche, los Atléticos siguen pareciendo como un desastre en ciernes.De la historia de Susan Slusser:

“No es algo ideal, pero los chicos siguen batallando”, dijo el jardinero de los Atléticos Jonny Gomes. “Nos quedan 15 juegos en la temporada y tenemos que hacer lo mejor que podamos. … Estamos en el asunto del conductor. Si la temporada terminara hoy, nosotros estaríamos adentro. Todavía no hemos perdido nada”.

“Tenemos que dejarlo todo allá afuera ahora mismo”, dijo Hammel. “Obviamente las cosas no nos están saliendo bien, así que tenemos que seguir luchando. Nos quedan muchos partidos, así que iremos juego a juego, pitcheo a pitcheo”.

Los Atléticos han perdido tres juegos seguidos y 12 de sus últimos 15 en general. Cada una de sus pasadas siete derrotas ha sido por una carrera, y 11 de sus pasados 13 fracasos han sido por una o dos carreras.

Oakland juega para 28-37 en partidos decididos por no más de dos carreras, y para 53-29 en juegos decididos por tres carreras o más.

Los Atléticos perdieron a su bateador designado en la tercera entrada, cuandoDerek Norris se movió del puesto de DH a la receptoría luego que Geovany Sotofuera sacado de juego con espasmos en la espalda — el tercer receptor de los Atléticos que está inactivo por lesión desde hace dos semanas, luego perder aStephen Vogt (tobillo) y John Jaso (conmoción cerebral).

John Hickey tiene más. De su historia:

“Tenemos que encontrar la forma de anotar más carreras”, dijo el jardinero central Coco Crisp en un silencioso camerino.

Oakland intentó cuajar algo en la novena entrada cuando el bateador emergenteBrandon Moss y Sam Fuld abrieron la entrada con sencillos, pero incluso con la parte alta de la alineación en turno para batear, no estaba para los Atléticos. Crisp fue out en batazo de foul, Josh Reddick se ponchó y Josh Donaldsontambién se ponchó, el chocolate No. 12 de la noche para los Atléticos.

¿Cómo evitar que las cosas negativas infecten al siguiente que le toque batear, y al que le sigue luego de él?

“Yo no estoy en la mente de cada chico aquí”, dijo Crisp. “Yo solo trato de salir y hacer lo mejor que pueda en cada turno”.

La historia ha visto equipos con grandes lideratos ser sobrepasados por equipos bien calientes; han habido equipos que se han caído en los últimos días de la temporada regular. Pero si los Atléticos no llegan a los playoffs — si pasan de liderar la división por 116 días y tener el mejor record del béisbol a no tener por lo menos uno de los cinco mejores records en el deporte — bueno, eso sí sería algo sin precedentes.

BUSTER OLNEY /  ESPN

Gibson reflexiona sobre su mando en Diamondbacks

Gibson reflexiona sobre su mando en Diamondbacks

PHOENIX – En su primera temporada completa como manager de Grandes Ligas, Kirk Gibson llevó a los Diamondbacks a 94 victorias y un título del Oeste de la Liga Nacional.

Kirk GibsonDespués de eso, todo se ha venido abajo. Arizona no logra una temporada ganadora desde aquel 2011. Kevin Towers, quien al igual que Gibson lucía como un genio en ese entonces, ya no es gerente general del equipo. Y con Tony La Russa instalado como “máximo ejecutivo de béisbol” de los Diamondbacks, Gibson no sabe si volverá a dirigir al noveno más allá de esta campaña.

Este fin de semana, Gibson habló sin pelos en la lengua sobre su situación y la de los Diamondbacks.

“Fuimos a los playoffs en mi primer año y yo sabía muy poco”, reconoció Gibson, nombrado Manager del Año de la Liga Nacional en el 2011. “Ahora es posible que sepa demasiado, no sé. Es lo mismo que cuando yo era jugador. Hubo años frustrantes, pero mi enfoque en ese entonces era tomar buenas decisiones y hacer buenas mejorías”.

Eso mismo trata de hacer ahora Gibson, en un ambiente que esencialmente es una prueba para el capataz en su intento de seguir con el timón. El capataz ha dicho que quiere aprender de La Russa. Ha dicho que conversa con La Russa, quien fue exaltado al Salón de la Fama hace menos de dos meses como manager de Grandes Ligas, de manera regular sobre estrategias y maneras de dirigir un juego. Y ha dicho que quiere usar la experiencia de un año tan difícil para reconstruir una cultura ganadora en el desierto.

“Vivo y aprendo todo el tiempo”, expresó Gibson, quien en sus cuatro años frente al club (asumió las riendas en medio del 2010) se ha vuelto mucho más expresivo con la prensa que cuando empezó su mando. “He aprendido mucho. Creo que cuando pasas por cosas como ésta, te hace reflexionar sobre ciertos aspectos. Obviamente cuando no vas bien te preguntas qué pudiste haber hecho para sacar un resultado diferente.

“Hago autoanálisis todo el tiempo. Nadie es más duro conmigo que yo. Eso viene con el trabajo, sea (la prensa) escribiéndolo o yo pensándolo”.

Claro, ni Gibson ni nadie pudo haber pronosticado que Patrick Corbin y David Hernández se perderían toda la temporada por lesiones en sus codos de lanzar. No era posible saber que A.J. Pollock, Mark Trumbo, Paul Goldschmidt y Bronson Arroyo—entre muchos otros–se ausentarían por tanto tiempo.

Al fin y al cabo, el manager puede controlar muchas cosas. Pero no todas.

“Hay tantos datos para digerir”, dijo Gibson sobre el aprendizaje de un manager. “Es cuestión de saber cuáles de ellos le compete a cada muchacho y cómo pones a los jugadores en posición para triunfar. A veces es un reto mayor hacer eso, porque hay cosas que no puedes controlar. Entonces, hay que saber manejar de la mejor manera las cosas que sí puedes controlar y tratar de poner en buena posición para triunfar a cada jugador”.

Ahora, faltando dos semanas en la temporada regular, los Diamondbacks tratan de terminar con dignidad de esfuerzo una campaña en que tienen la segunda peor marca de la Liga Nacional, 61-88. Y Gibson, por supuesto, trata de darle un toque positivo a esta recta final como su último argumento para retener su puesto.

“Si estuviéremos en el primer lugar con dos juegos de ventaja, habría presión. Estaríamos lidiando con muchas cosas”, expresó el dirigente, quien lleva récord de 351-367 frente a Arizona. “Preferiríamos estar lidiando con eso, pero no ése no es el caso. Entonces, sin importar dónde estés en la vida, todos lidiamos con mie#$@$@da todos los días. ¿Cómo lo enfrentas?

“Hay que tratar de ser consistente en tu mentalidad y en tu dirección”, continuó Gibson, de 57 años de edad. “En general, soy una persona con mucha determinación. He tenido momentos muy bajos en mi carrera, como todo el mundo. Pero tenemos familia, tenemos amigos y tenemos un grupo de apoyo dentro de la industria. Si necesitas nutrirte de energía con eso, lo haces. Si se te acaba la gasolina, vas a la gasolinera. Tu vida es lo mismo. Tienes que mantenerte artillado”.

Como jugador, Gibson fue autor de dos de los jonrones más recordados en la historia de la Serie Mundial—ambos contra relevistas que ahora son inmortales de Cooperstown. El primero fue ante Rich “El Ganso” Gossage en 1984 para ayudar a los Tigres a vencer a los Padres, mientras que el segundo fue vs. Dennis Eckersley y los Atléticos en 1988, batazo que le dio una emocionante victoria a los Dodgers cuando Gibson apenas podía caminar.

Ahora bien, no todo fue color de rosa para Gibson como pelotero. Mucha gente lo veía más como jugador de fútbol americano que de béisbol, cuestionando su habilidad de triunfar en la pelota. Pero el oriundo de Michigan superó esas dudas y muchas lesiones para hacerse sentir y ser elegido Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1988.

“Cuando gané un campeonato como jugador, pensé en todos esos momentos”, manifestó. “Mucha gente dudó de mí y dijo cosas crueles, sobre mí y directamente a mis padres. Les dije, ‘Manténganse callados, seguiremos firmes y haciendo las cosas de la manera correcta. Tendremos nuestro día’. Y lo tuvimos. Eso lo llevo conmigo hasta hoy en día”.

El padre de Gibson falleció hace algunos años. Pero el piloto aún cuenta con el apoyo de su madre en estos momentos de tanta incertidumbre y una campaña para el olvido–sin importar la decisión que se tome sobre su futuro.

“Mi mamá me dijo que me quiere todavía”.

Hamilton logró algo de progreso con el hombro

ANAHEIM – Hubo preocupación en los predios de los Angelinos cuandoJosh Hamilton se ausentó del lineup el 7 de septiembre. Y dicha preocupación siguió durante lo que es ahora una ausencia de 10 juegos del jardinero.

Sin embargo, el domingo Hamilton completó un entrenamiento (sin actividades de béisbol aún) que fue alentador para el manager del equipo de Los Angeles, Mike Scioscia.

“Hizo mucho progreso, así que estamos contentos por eso”, dijo Scioscia.

Hamilton se ha perdido los últimos 10 partidos de los Angelinos debido a una lesión en el hombro derecho.

Faltando menos de dos semanas para terminarse la temporada regular, no hay una fecha indicada para que Hamilton reanude sus actividades de béisbol.

En 88 juegos este año, Hamilton batea .263 con 10 jonrones y 44 empujadas.

 Matthew DeFranks / MLB.com

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